
Por qué una estrategia de marketing debe conectar todas las piezas.
"Necesitamos mejorar el SEO."
"Tenemos que hacer más redes."
"La web no nos está funcionando."
"Quizá deberíamos invertir en publicidad."
Son frases habituales cuando una empresa siente que su marketing no está funcionando como debería.
Y todas tienen algo en común: empiezan por un canal.
Pero antes de preguntarnos qué canal necesitamos, quizá deberíamos hacernos una pregunta bastante más importante:
¿Qué problema estamos intentando solucionar?
Porque, si no tenemos clara la respuesta, podemos acabar haciendo más cosas, en más sitios y con mejores métricas…
sin conseguir que el negocio avance.
Imaginemos que una empresa consigue aumentar un 50 % sus visitas orgánicas.
Más tráfico. Más visibilidad. Mejores datos.
Todo parece indicar que el SEO está funcionando.
Pero esas personas llegan a una web que no explica bien qué hace la empresa.
No entienden su propuesta.
No encuentran un motivo claro para contactar.
Y las oportunidades comerciales no aumentan.
¿El problema era el SEO?
No necesariamente.
El SEO puede estar haciendo exactamente aquello para lo que lo planteamos: conseguir que más personas lleguen.
El problema puede estar en lo que ocurre después.
Una pieza puede funcionar y el sistema no.
Si el objetivo no es conseguir más tráfico, más seguidores o más visitas por sí mismas, entonces ¿qué estamos intentando conseguir?
Oportunidades.
Y para que una persona que todavía no nos conoce llegue a convertirse en una oportunidad, tienen que pasar varias cosas.
Primero tiene que encontrarnos. Después tiene que interesarse por lo que hacemos. Tiene que entender por qué debería tenernos en cuenta y confiar en nosotros. Y, finalmente, tiene que existir un camino claro para que ese interés se convierta en un contacto y ese contacto en una oportunidad real.
Por eso, el recorrido no termina cuando alguien nos encuentra en Google o ve una publicación en redes. La visibilidad es solo el principio. El objetivo es que las diferentes piezas ayuden a que la persona avance.
| VISIBILIDAD | INTERÉS | CONFIANZA | CONTACTO | CONVERSIÓN |
|---|---|---|---|---|
| Que nos encuentren |
Que se interesen | Que confíen | Que contacten | Que se conviertan |
Que el recorrido funcione no significa que todos los canales tengan que hacer lo mismo.
Google — Puede conseguir que alguien nos encuentre.
La web — Puede ayudarle a entender qué hacemos y por qué debería tenernos en cuenta.
Un contenido — Puede resolver una duda.
Un email — Puede generar confianza.
Una conversación — Puede convertir ese interés en una oportunidad.
Ninguna de esas piezas tiene que hacerlo todo. Lo importante es que cada una cumpla su función y que el recorrido tenga sentido.
Por eso, no necesitamos que SEO gane. Ni que Instagram gane.
Ni que la web gane.
Necesitamos que el sistema funcione.

Pensar el marketing como un sistema no significa estar en todas partes.
No todos los negocios necesitan SEO, redes sociales, publicidad, email y contenidos. Y aunque los necesiten, no todos tienen que cumplir la misma función.
La cuestión no es cuántos canales utilizamos, sino qué función cumple cada uno y cómo se relaciona con los demás.
Porque estar en más sitios no hace que una estrategia sea mejor.
Tener más canales tampoco significa tener más oportunidades.
Cada pieza debe tener una razón para estar ahí.
Y esa razón debería estar relacionada con lo que queremos conseguir.
Antes de añadir otro canal, quizá deberíamos hacernos una pregunta más sencilla:
¿Qué necesitamos conseguir que ahora mismo no estamos consiguiendo?
Porque quizá el problema no sea que necesitemos hacer más.
Quizá necesitemos entender mejor qué merece la pena hacer, qué función debe cumplir cada pieza y cómo debería encajar con las demás.
En el artículo anterior hablábamos de dejar de hacer cosas simplemente porque toca.
Ahora podemos dar un paso más: no basta con decidir qué merece la pena hacer. También necesitamos entender cómo hacer que todo tenga sentido.
El problema no siempre está en el canal.
A veces está en haber empezado por él.
Si no tienes claro qué problema estás intentando solucionar, qué papel debería cumplir cada canal o dónde se está rompiendo el recorrido, quizá el primer paso no sea añadir otra acción.

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